A estas alturas del verano, la piel reclama agua. Y necesita una hidratación inmediata y en profundidad, ya que en esta época se producen picos de deshidratación cutánea provocados por el sol, el calor y el aire acondicionado que aceleran la pérdida de líquido. Pero cuando reponemos agua, ésta se dirige a los órganos vitales, ya que la piel es el último órgano en recibir el agua y, por tanto, el primero en deshidratarse.
El resultado es una piel mate, tirante, seca y con zonas de estrías o descamación, que provoca irritación, prurito e incomodidad. Un tercio de las mujeres europeas afirma que tiene la piel seca y el 24% de ellas presenta rugosidades en la piel (Health & Beauty 2005). Y aunque la piel masculina es en general grasa, no está libre de la deshidratación, ya que a menudo la secreción de sebo no es más que un desesperado intento de la piel por mantener su humedad cutánea.
La hidratación cutánea proviene del interior del cuerpo y es una transferencia constante de agua que la sangre aporta a los tejidos y que, al llegar a la superficie de la piel, se evapora. La hidratación depende, pues, de este aporte de agua y de la velocidad con que ésta se evapora, es decir, de la capacidad de la piel de retener el agua. Y es aquí donde entran los cosméticos hidratantes, ya que su función incide en estos aspectos. Por una parte, ejercen una función de barrera que limita la evaporación del agua a través de la capa córnea. Por otra, contienen activos que captan el agua y la fijan en el interior de las células. Algunos también ejercen otras funciones, como reactivar la actividad celular para que sea la propia piel la que realice estas funciones, proporcionar firmeza, actuar contra los radicales libres causantes del envejecimiento cutáneo, etc.
Hay que elegir el cosmético hidratante en función de las necesidades y los tipos de piel. Así, la piel seca, tanto de cara como de cuerpo, necesita cosméticos emolientes y humectantes que eviten la evaporación con texturas en forma de crema, leche o emulsión. La piel grasa ya contiene lípidos, por lo que precisará productos no grasos en forma de geles, lociones e incluso aceites secos. Los rostros con piel mixta necesitan aportar agua y lípidos, aunque sin incrementar la sensación grasa, especialmente en la zona T (nariz, frente y barbilla).
El momento ideal para aplicar la hidratación es por la mañana, tras la ducha diaria, ya que el cuerpo está en condiciones de asimilar el producto perfectamente. En caso de pieles muy deshidratadas, puede aplicarse también por la noche antes de acostarse, para que actúe durante el sueño cuando la piel realiza sus funciones de reparación. Hay que insistir en las zonas con rugosidades y tendencia a la sequedad, como codos, rodillas y talones, mejor con un producto específico, ya que algunos cosméticos corporales no consiguen penetrar la capa de piel de los pies.
Además de proporcionar hidratación con un cosmético, hay que tener cuidado como y con qué se limpia la piel, ya que se calcula que con cada lavado la piel pierde el 25% de su hidratación natural. Es imprescindible utilizar jabones no agresivos que aporten hidratación y suavidad a la piel y no someterla a lavados agresivos (frotando en exceso) o exfoliaciones continuadas.
¿Por qué tenemos que beber dos litros de agua?
Aportar agua a diario al organismo es imprescindible, y en verano aún más. Especialmente en el caso de personas con necesidades especiales, como los niños, los ancianos, las embarazadas y los deportistas. Es por ello que hay no hay que olvidar llevar agua para beber cuando se acude a la playa, se va de excursión, se viaja en coche o en avión, etc., ya que son actividades que producen una alta deshidratación que a menudo pasa desapercibida. Y es que cuando las personas tenemos sed ya se ha producido la deshidratación, que se calcula se produce cuando perdemos el 1% del agua corporal. Una pérdida del 2% altera la capacidad de concentración y toma de decisiones, el tiempo de reacción, la resistencia, la habilidad y la precisión, y a partir del 5% se puede producir aceleración del ritmo cardiaco, apatía, vómitos y espasmos musculares. Por tanto, hay que beber antes de tener sed.
Se aconseja beber al menos dos litros de agua al día, aunque esta cantidad debe aumentar si se realizan actividades físicas o se vive en zonas de clima cálido o húmedo. Para conseguir beber estos dos litros, los especialistas aconsejan ingerir alimentos ricos en agua (frutas, verduras) e incluir en la ingesta total el mayor número de bebidas posible, ya que está comprobado que se bebe más cuanta mayor sea la cantidad de sabores a elegir. Además de agua, consumir infusiones, refrescos, zumos, lácteos, caldos, etc. puede ayudar a conseguir que la cantidad de líquidos sea la adecuada. Dos litros de agua son ocho vasos, por lo que si se repasa a lo largo del día la cantidad de líquido que se toma, incluyendo en éste frutas y verduras frescas, sopas, zumos, helados, etc,. se comprueba que fácilmente se alcanzan. En verano hay que aumentar ligeramente esta cifra, sin temor a dichos populares como que se suda más si se bebe más, ya que es absolutamente falso: el cuerpo suda para mantener su temperatura y si no dispone de agua suficiente, se deshidrata y pueden producirse daños mayores.
Beber agua suficiente a diario mejora los niveles de hidratación, regula el buen funcionamiento de las células, favorece el transporte de nutrientes a todos los rincones del organismo, así como la eliminación de residuos y toxinas, mejora la lubricación de las articulaciones, ayuda a mantener la temperatura corporal y mantiene la piel sana y luminosa.
Sin embargo, también hay que tener en cuenta que beber dos litros de agua diarios no garantiza una piel bella e hidratada. Como ya hemos señalado, la piel es el último órgano al que llega el agua ingerida y el 90% de ésta nunca alcanzará las capas visibles de la piel. Ésta es la razón por la que necesita una ayuda extra en forma de cosméticos hidratantes.
Algunas propuestas de hidratación cosmética
Para el rostro
♦ Skin Energizer, de Dior. Tratamiento ultrafresco que actúa como una cura de vitaminas para compensar las caencias visibles de la piel. Para ello utiliza un azúcar que proporciona a las células cuatáneas la dosis óptima de energía. Como resultado la piel funciona a pleno rendimiento todo el día. Se utiliza antes del tratamiento diario (75 €).
♦ Serum Aqualia Thermal, de Vichy. Nuevo serum concentrado para 24 horas de hidratación directa al corazón de las células, con lo que se consigue una piel hidratada en profundidad, calmada yfortificada día tras día. Muy adecuada para pieles sensibles porque está formulada sin parabenes (21 €).
♦ Crema Regenerist, de Olay. Hidratante intensiva anti-edad con ácido hialurónico y un complejo de amino-péptidos. Ha sido específicamente diseñada para alisar y reafirmar la piel del rostro, especialmente las zonas más propensas a la flacidez y al descolgamiento: el contorno de ojos, el óvalo facial y el cuello (31€).
♦ Hydramax + Active Nutrition, de Chanel. Para proporcionar el máximo confort a las pieles secas que buscan suavidad y flexibilidad, contiene activos muy hidratantes y nutritivos, capaces de optimizar la hidratación de la piel de modo duradero y corregir la carencia de lípidos (62 €).
♦ Fluido Edelweis, de Plante System. De propiedades antioxidantes, ofrece excelentes resultados sobre la hidratación y la resistencia de la piel a factores externos. También incrementa la producción de colágeno y elastina. La piel recupera su flexibilidad, su tono y su luminosidad se mantiene a lo largo de todo el día (11,90 €).
Para el cuerpo
♦ Piel Dorada, de Dove. Su fórmula hidratante enriquecida con agentes autobronceadores con los que se consigue un bronceado natural y uniforme por todo el cuerpo (5,59 €).
♦ Mousse de Crème Hydratante Corps Ictyane, de Ducray. Mousse suave y ligera que proporciona la hidratación necesaria para las pieles secas. Su eficacia hidratante se fundamenta en la asociación Vaselina/Glicerina que crea un imperceptible film protector que reproduce el film hidrolipídico fisiológico en la superficie de la piel. Limita la evaporación del agua, manteniendo una tasa de hidratación óptima, nutre, restaura y preserva el equilibrio hídrico de la piel (18,50 €).
♦ Locion hidratacion profunda Sensible, de Neutrógena. La acción hidratante de la Clicerina se complementa con Manteca de Karité, que nutre y regenera la piel. Su textura cremosa es fácil de aplicar y penetra rápidamente. Hidrata durante 24 horas y deja la piel confortable y ligeramente perfumada (12,95 €).
♦ Fluide Frais Corps, de Skeen. Fluido ultrafresco, no graso, de absorción inmediata, que neutraliza los efectos desecantes del agua calcárea tras la ducha. Su alto porcentaje en ácido hialurónico le confiere un gran poder hidratante sin resultar pesada (27,54 €).
♦ Body Milk de Almendras Dulces, de Corpore Sano. La leche de almendras dulce goza en cosmética de un prestigio de siglos empleada para suavizar y tonificar las pieles secas. Su acción altamente nutriente y emoliente devuelve a la piel la delicadeza, elasticidad y tono que, debido al tiempo y los agentes atmosféricos, va perdiendo día a día. Regula el justo equilibrio hidrolipídico de la piel y la protege de las agresiones como el frío, el viento y el sol (12,28 €).
























Comparto la opinión de Empar.
Gracias por vuestros consejos y por recomendar productos dentro de un amplio abanico de precios. Se agradece sugerencias para todo tipo de bolsillos. Gracias por poner precios.