Adiós a los ‘bad hair days’: consejos y productos para solucionar tus emergencias capilares

Jean Louis David, bad hair days

Jean Louis David

A diferencia de lo que sucede en las películas, no siempre nos levantamos con un pelo perfecto: suave, brillante y peinado, listo para salir a la calle. De hecho, más veces de lo que nos gustaría, tenemos que hacer frente a remolinos, encrespamiento, enredos e, incluso, raíces grasas. Si te encuentras con uno de estos ‘bad hair days’, y no tienes tiempo o ganas de lavarte el pelo, tenemos soluciones rápidas para domar tu melena.

Un remolino inoportuno

Todos tenemos, por lo menos, un punto donde el pelo crece desde el cuero cabelludo de forma circular, formando un espiral. Nuestra genética determina cuántos remolinos tenemos y cuál es su dirección. ¿Su misión? Aunque parezca una contradicción, se encargan de poner orden en nuestra cabeza para que el pelo no vaya creciendo al azar.

Cotril

Si tu remolino ha decidido convertirse en el protagonista del día, evita la tentación de cambiar su sentido para peinarlo, ya que solo conseguirás que el mechón comience a levantarse, destacando de forma poco atractiva. Algunas soluciones posibles son: colocar una horquilla plana del mismo color que el pelo, cardar las raíces para que quede camuflado en el conjunto o, si tienes algo más de tiempo, utilizar una herramienta de calor para dar forma al mechón rebelde. En este caso, sujétalo también con una horquilla hasta que se enfríe, para que se mantenga en su sitio.

Raíces grasas

El pelo produce una gran cantidad de sebo, dejando sobre las raíces una capa brillante que puede dar sensación de suciedad. Como consecuencia, la melena pierde flexibilidad y vida. En estos casos, puedes echar mano de champús en seco o polvos texturizadores, que se encargarán de absorber el exceso de sebo y le devolverán el volumen a tu melena.

Schwarzkopf

Si lo que buscas es un remedio casero, puedes utilizar polvos de talco o harina de maíz con bicarbonato de sodio. Para ello, aplica una pequeña cantidad sobre las raíces y trabaja el cuero cabelludo con los dedos como harías con un champú. Después, utiliza un cepillo de cerdas naturales para eliminar los residuos. El alcohol también es útil para este propósito, por lo que puedes vaporizar un poco de laca (para cabello fino o graso, nunca para cabello dañado), masajear con una pequeña cantidad de espuma o, incluso, utilizar un algodón empapado en tónico facial, siempre y cuando contenga alcohol. Otro consejo es cardar ligeramente el pelo más cercano a las raíces, para evitar que absorba la grasa del cuero cabelludo.

Maldito encrespamiento

El encrespamiento se acentúa más por la mañana y puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza. La causa es la falta de hidratación capilar, por lo que es importante utilizar productos que hidraten en profundidad. Por ejemplo, en este caso, a diferencia del anterior, es preferible evitar los productos con alcohol, ya que resecan todavía más la melena.

Leonor Greyl

Existen productos específicos anti-frizz que te ayudarán a domar tu melena al instante. Pero, además, te será muy útil seguir algunos consejos. En primer lugar, a la hora de cepillar hazlo suavemente y, preferiblemente, con cepillos de cerdas naturales y base de madera. Así evitarás que se genere electricidad estática. Por otra parte, a la hora de aplicarte el producto, utiliza la cantidad adecuada, que es la equivalente a una avellana. Si te pasas, solo conseguirás que tu pelo quede apelmazado y, con el paso de las horas, todavía más encrespado.

Enredos imposibles

Otro de los casos típicos de “bad hair days” es cuando nos despertamos con el pelo enredado y no sabemos ni por donde empezar. Cuando desenredarse el pelo se convierte en un reto imposible, un truco muy útil hasta que le podamos dedicar tiempo a esta ardua tarea, es peinarse con un messy bun. Consiste en enrollar la melena de forma despeinada en la parte alta de la cabeza y sin apretar demasiado. Este estilo nos permitirá disimular a la perfección nuestro problemilla.

Jean Louis David

Y si lo que decides es ir directa al problema, recuerda que para desenredar el pelo lo mejor es empezar cepillándote las puntas e ir subiendo poco a poco hasta que te quites los nudos. Utiliza algún producto de peinado para ayudarte a suavizarlos. Cuando acabes, puedes hacerte una trenza para que no se vuelva a enredar.

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