Descubre, de una vez por todas, tu verdadero tipo de piel

APoEM, tipo de piel

APoEM

No siempre es sencillo distinguir nuestro tipo de piel: normal, grasa, seca, mixta…. Además, no se trata de algo inamovible, sino que se ve afectado por números factores.

Como apuntan desde la marca APoEM, la piel es un órgano vivo y puede cambiar. Ya sea por factores internos –como las hormonas–, factores externos –como el clima, la humedad ambiental, el estrés, la alimentación o el estilo de vida– o, simplemente, porque estamos usando el tratamiento correcto y nuestra piel ha mejorado. Por eso, es conveniente estudiar la piel cada 2 ó 3 meses y ver su evolución.

[Un dato importante]: normalmente las pieles no son secas o grasas en su totalidad. Lo habitual es encontrar pieles mixtas con zonas secas y grasas en el mismo rostro, y que requieren un tratamiento diferente según la zona.

Descubre tu tipo de piel, sin salir de casa

Paola Gugliotta, master en Dermocosmética y creadora de APoEM, nos desvela el método para hacer un diagnóstico correcto de nuestro tipo de piel, de forma rápida y sencilla.

Vete a dormir tras desmaquillarte, con la piel limpia y sin aplicar ningún producto cosmético. Al despertar, colócate delante de un espejo y…

Responde:

a) ¿Hay brillos en la frente, los pómulos o el mentón?

Si son generalizados, tanto en la zona T como en los pómulos, es una señal de que tienes la piel grasa.
Cuando solo se presentan en la zona T, es una piel mixta.
Y si al apoyar un pañuelo de papel sobre el rostro éste se queda pegado, hablamos de una piel muy grasa.

b) ¿Notas tirantez alrededor de los ojos, en la zona de los pómulos o en la piel del cuello?

No hay duda: estamos ante una piel seca.

c) Fíjate en los poros. ¿En qué parte del rostro son más evidentes?

Los poros en la nariz son habituales en las pieles mixtas, pero si se ven también en los pómulos y el mentón, estamos frente a una piel grasa.
¡Cuidado! Los poros también pueden ser muy visibles en una piel seca y madura cuando hay flacidez, ya que el tejido se distiende y se ve más el poro.

d) ¿Te has levantado con la piel mate, notas tirantez y crees que las pequeñas arrugas se notan aún más?

Esa sensación de incomodidad, así como la sensación poco jugosa y fresca de la tez, indican que tienes la piel seca.

e) ¿Se aprecian arrugas finas que se hacen más visibles al gesticular? ¿Se pueden ver pequeñas líneas de expresión en el contorno de los ojos o de la boca?

Este tipo de arrugas denotan falta de hidratación, así como de nutrición, lo que significa que en esas zonas se tiene la piel seca.

f) Si no aprecias grandes diferencias y tu piel está luminosa pero no grasa…

¡Bien! Eres una de las pocas privilegiadas con una piel normal.

Así es tu piel y así tienes que cuidarla

Ahora que ya sabes cuál es tu tipo de piel, te hacemos un breve recordatorio de las características y los cuidados que precisa, de la mano de Julia García, fundadora de Journey to Julia.

Grasa

Tiene una gran secreción sebácea, un poro grande y una epidermis gruesa. Sin embargo, el hecho de tener mayor sebo no significa que no esté deshidratada.

Consejos:

– Limpia tu rostro mañana y noche con productos no comedogénicos.
– Hidrata la piel todos los días, con una hidratante específica, a ser posible en textura gel.
– Usa una mascarilla purificante una vez por semana.
– Después de la limpieza facial, aplícate un buen tónico, sin alcohol, que reequilibre el pH.

Seca

Se caracteriza porque pierde agua. Su secreción sebácea es escasa, el poro pequeño y la epidermis fina.

Consejos:

– Consume mucha agua.
– Hidrata la piel todos los días, con una hidratante no grasa adecuada para tu tipo de piel.
– Evita productos que contengan alcohol y fragancias, ya que resecan mucho.
– Usa una mascarilla hidratante una vez por semana

Normal

Su manto hidrolipídico es correcto y funciona con normalidad. Es decir, presenta la cantidad adecuada de lípidos y agua. Es suave, de color uniforme, lisa, sin brillos y resiste bien los cambios.

Consejos:

– Limpia tu rostro a diario. Utiliza fórmulas suaves que no alteren el pH de la capa hidrolipídica y la mantengan en su nivel correcto
– Hidrata la piel todos los días, con una hidratante rica en vitamina C o E.
– Exfolia tu piel cada quince días para eliminar impurezas.

Mixta

Es más grasa en algunas zonas y más seca en otras, ya que las glándulas sebáceas no están distribuidas de forma homogénea. Aunque se podrían utilizar productos específicos según la zona de la piel, lo más práctico es buscar cosméticos aptos para pieles mixtas (lo verás en la etiqueta), sin olvidar una buena limpieza e hidratación.

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