Los 6 errores más habituales que te impiden tener una dentadura sana y radiante

Dentadura sana y radiante

Luizclas

Lucir una dentadura sana y radiante es mucho más sencillo de lo que creemos, solo basta con cambiar ciertos hábitos de nuestra rutina que, sin saberlo, perjudican a los dientes.

Estas son las seis costumbres que ponen en peligro la salud de tu sonrisa y evitan que tengas una dentadura sana y radiante:

  1. Morder bolígrafos, lápices o cualquier otro objeto: esta manía tan extendida puede causar un gran daño bucodental, ya que al apretar esos objetos entre los dientes, además de hacer que se desprendan trozos de plástico o madera, pueden provocar microroturas en las piezas dentales, debido a la fuerza que se  ejerce. 
  2. Usar los dientes como herramienta multiusos: pequeños gestos como cortar hilo al coser o humedecerlo y pasarlo entre los dientes, abrir botellas, entre otras acciones, pueden hacer que, poco a poco, aparezcan pequeñas muescas en ellos que provocan que estos pierdan su regularidad. Estas acciones dañan la dentadura y, además, pueden ser las causantes de roturas severas en ella.
  3. Abusar de los cítricos: la creencia popular que sostiene que las naranjas y mandarinas son los mejores aliados para combatir el resfriado o la gripe, hace que en los meses de frío aumente su consumo. Y en este caso es peor el remedio que la enfermedad. Además de no estar demostrado científicamente, el ácido de estos cítricos debilita el esmalte dental, aumentando el riesgo a sufrir caries, además de aumentar la sensibilidad dental.
  4. Usar palillos daña las encías y los dientes: estas herramientas suponen una forma errónea de mantener tu dentadura limpia. Cámbialos por hilo dental o por cepillos interproximales para retirar los restos de comida de la boca e incorpora el uso de estos instrumentos en tu rutina de higiene bucodental diaria.
  5. Morderse las uñas: es un hábito que afea el aspecto de las manos y perjudica gravemente los dientes. El choque de la dentadura con las uñas hace que se desprendan pequeños prismas del esmalte, creando microfracturas en los dientes. Además, como las manos son un foco de bacterias, al mordernos las uñas facilitamos el acceso de estos microorganismos a nuestra boca, favoreciendo  el riesgo de sufrir caries. Este mal hábito también puede causar patologías bucodentales y daños en las articulaciones de la mandíbula como, por ejemplo, el trastorno en la articulación temporomandibular, una patología que afecta a los huesos y los músculos que unen el cráneo con la mandíbula inferior. ¿A qué estás esperando para dejar de morderte las uñas?
  6. Cepillarse los dientes justo después de comer…¡No! Aunque es muy positivo mantener la higiene dental, cepillarse los dientes nada más comer puede ser más perjudicial que beneficioso. Cuando se toma alimentos ácidos, refrescos o dulces, el pH de la boca se vuelve más ácido. En ese momento, el esmalte está especialmente sensible, de forma que la fricción con las cerdas del cepillo puede dañarlo y facilita el acceso de las bacterias a los dientes. Tras comer espera un mínimo de media hora antes de cepillarte los dientes y, mientras tanto, bebe agua o masca chicle para favorecer la producción de saliva y restablezca rápidamente el PH.

 

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