Día Internacional del Cabello: hábitos que sí influyen en la caída capilar

El Día Internacional del Cabello no es solo una fecha simbólica. También es una oportunidad para detenerte en una realidad que afecta a casi la mitad de la población. Se estima que el 44% de los españoles padece problemas de caída del cabello o alopecia, una cifra que sitúa a España como el país con mayor prevalencia de calvicie a nivel mundial.

La caída del cabello no es un fenómeno uniforme. “Aunque afecta tanto a hombres como a mujeres, los varones lo llevan peor, puesto que tener entradas o perder pelo en la zona de la coronilla es algo muy visible y genera un impacto psicológico mayor. En cambio, en ellas la caída suele ser más uniforme y progresiva, perdiendo densidad paulatinamente en toda la melena”, explica Alejandro Pérez, dietista y especialista en salud capilar de Synsera Labs.

Genética, sí, pero no solo

En muchos casos, especialmente en hombres, la causa principal es la alopecia androgenética, de base genética. Sin embargo, no todo depende del ADN. El estilo de vida también influye en la salud del folículo y es un factor sobre el que puedes actuar.

Existen además otras causas que pueden acelerar la pérdida de densidad: determinadas enfermedades, tratamientos farmacológicos, desequilibrios hormonales o, en el caso de las mujeres, el periodo posparto.

Medicación: qué hace y qué implica

Actualmente, uno de los abordajes más frecuentes frente a la alopecia androgenética es el uso de minoxidil o finasterida. Según Pérez, estos tratamientos actúan principalmente inhibiendo la enzima 5-alfa-reductasa, reduciendo la conversión de testosterona en dihidrotestosterona (DHT), el principal implicado en este tipo de alopecia.

Sin embargo, no son soluciones mágicas ni están exentas de efectos secundarios. La finasterida, al actuar de forma sistémica, puede asociarse a alteraciones hormonales que incluyen disminución de la libido o cambios en el estado emocional. Por eso, el especialista insiste en que cualquier tratamiento debe estar supervisado por un profesional sanitario.

Hábitos diarios que pueden marcar la diferencia

Más allá del abordaje farmacológico, el especialista propone prestar atención a los gestos cotidianos para evitar la caída del cabello y mejorar la fibra y el cuero cabelludo:

Pequeños gestos que protegen de la caída del cabello

Evitar el agua muy caliente, no frotar en exceso el cuero cabelludo y reducir el uso intensivo de planchas y secadores muy calientes son decisiones sencillas que ayudan a preservar la fibra capilar. La agresión térmica repetida debilita la cutícula y puede inflamar el cuero cabelludo.

La caída del cabello no siempre puede evitarse, especialmente cuando existe un componente genético claro. Pero en el Día Internacional del Cabello conviene recordar algo esencial: más allá de la herencia, hay hábitos que sí están en tu mano y que pueden influir en la salud del folículo a medio y largo plazo.

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