Muchas personas empiezan a notar una sensación de piernas cansadas en verano que parece empeorar a medida que suben las temperaturas. Hinchazón, cansancio, hormigueo o retención de líquidos son algunas de las molestias más frecuentes durante esta época del año.
No se trata de una percepción aislada. Según datos de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC), el denominado síndrome de piernas cansadas afecta entre al 20 % y el 30 % de la población adulta y es hasta cinco veces más frecuente en mujeres.
¿Por qué empeoran las piernas cansadas en verano?
El calor es uno de los principales enemigos de la circulación de retorno. Las altas temperaturas favorecen la dilatación de los vasos sanguíneos, dificultando el retorno venoso y favoreciendo la acumulación de líquidos en las extremidades inferiores.
«El calor y la humedad son los principales enemigos de la circulación de retorno, producen una vasodilatación de los capilares y vasos sanguíneos, lo que a su vez supone una salida de líquido al tejido que lo rodea. Debido a ello se produce un enlentecimiento circulatorio y una acumulación de líquidos que causan la sensación de pesadez y dificultad para moverse, propios de las épocas de calor«, explica Antonio Arjona, fisioterapeuta y responsable de formación de LPG.
Además del calor, existen otros factores que pueden favorecer la aparición de las piernas cansadas, como el sedentarismo, permanecer muchas horas sentada o de pie, los viajes largos, el sobrepeso, el estreñimiento o el uso frecuente de ropa demasiado ajustada.
10 hábitos que ayudan a prevenir las piernas cansadas
Según las recomendaciones recopiladas por la esteticista Carmen Navarro, pequeños cambios en el día a día pueden ayudar a mejorar la sensación de pesadez y favorecer la circulación.
1. No cruces las piernas durante mucho tiempo
Además, intenta elevarlas por encima del nivel del corazón durante unos minutos varias veces al día para facilitar el retorno venoso.
2. Evita las fuentes directas de calor
La exposición prolongada al sol, los radiadores o las estufas puede agravar la dilatación de los vasos sanguíneos y empeorar las molestias.
3. Muévete cada día
Caminar, nadar o montar en bicicleta son actividades que ayudan a activar la circulación. Si trabajas sentada o de pie durante muchas horas, procura levantarte y mover las piernas con frecuencia.
4. Elige ropa cómoda
Las prendas excesivamente ajustadas pueden dificultar la circulación. En verano conviene apostar por tejidos ligeros y transpirables.
5. Vigila el calzado
Los expertos aconsejan utilizar zapatos cómodos y evitar los tacones demasiado altos, ya que pueden dificultar el retorno venoso.
6. Cuida la alimentación
Una alimentación basada en verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y grasas saludables puede contribuir a mejorar el bienestar circulatorio. También conviene moderar el consumo de alimentos ultraprocesados y muy salados.
7. Mantén un peso saludable
El exceso de peso supone una carga adicional para el sistema circulatorio y puede favorecer la sensación de pesadez en las piernas.
8. Duerme con las piernas ligeramente elevadas
Elevarlas unos centímetros puede ayudar a mejorar la circulación durante el descanso nocturno.
9. Prueba los baños de agua fría
Finalizar la ducha con agua fresca desde los tobillos hacia los muslos puede proporcionar una sensación inmediata de alivio y frescor.
10. Utiliza medias de compresión si lo necesitas
En determinados casos pueden ayudar a mejorar la circulación y retrasar la aparición de molestias asociadas a la insuficiencia venosa.
Cuando los hábitos no son suficientes
Aunque los cambios en el estilo de vida son la primera línea de actuación, algunas personas recurren también a tratamientos profesionales para aliviar la sensación de pesadez y la retención de líquidos.
Entre ellos se encuentra el protocolo Endermologie Détox Crio-Remodelante de LPG, un tratamiento orientado a estimular la circulación y favorecer el drenaje. Según la información facilitada por la marca, combina técnicas de movilización tisular y un masaje con efecto frío para ayudar a reducir la sensación de piernas pesadas y mejorar el confort circulatorio.
Un problema frecuente que no conviene ignorar
Las piernas cansadas no son solo una molestia estética. La sensación de pesadez, la hinchazón o el cansancio pueden afectar al bienestar diario y tienden a agravarse durante los meses más calurosos del año.
Por eso, adoptar hábitos que favorezcan la circulación y prestar atención a las señales que envía el cuerpo puede marcar la diferencia para disfrutar del verano con mayor comodidad.
