¿Por qué me salen manchas en la cara si siempre uso protector solar?

Te aplicas protector solar cada mañana, lo reaplicas cuando estás en la playa y procuras evitar las horas de mayor radiación. Sin embargo, un día te miras al espejo y descubres nuevas manchas en la cara. La primera reacción suele ser pensar que el fotoprotector no funciona.

Pero la realidad es mucho más compleja. El protector solar sigue siendo el mejor aliado para prevenir las manchas en la piel, aunque no puede controlar todos los factores que intervienen en su aparición. El calor, los cambios hormonales, la inflamación o incluso una rutina cosmética mal planteada también pueden favorecer la pigmentación.

En palabras de laDra. Beatriz Beltrán: «Las manchas son una de las consultas más frecuentes porque afectan mucho a la percepción de la piel. Una piel puede estar sana, pero si el tono está alterado, se ve más apagada, más envejecida y menos uniforme».

El protector solar es imprescindible, pero no hace milagros

Usar un fotoprotector de amplio espectro todos los días sigue siendo la medida más eficaz para reducir el daño que provoca la radiación ultravioleta. Sin embargo, su eficacia depende también de la cantidad aplicada, de la reaplicación y del tiempo de exposición al sol.

Además, algunas pieles tienen una mayor tendencia a pigmentar. Como explica Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode, «las manchas no aparecen solo porque un día se haya tomado el sol sin protección. Muchas veces son el resultado de una piel que lleva tiempo recibiendo estímulos: radiación, calor, inflamación, cambios hormonales, estrés oxidativo o incluso una rutina demasiado intensa. El protector solar es imprescindible, sí, pero no convierte la piel en territorio inmune».

No solo el sol favorece la aparición de manchas en la cara

Cuando hablamos de hiperpigmentación solemos pensar únicamente en la radiación solar, pero no es el único factor que entra en juego. Las altas temperaturas, la contaminación, la luz visible e incluso el estrés oxidativo también pueden estimular la producción de melanina y hacer que una mancha existente se oscurezca o aparezca una nueva.

Por eso muchas personas observan que sus manchas se intensifican en verano aunque apenas hayan pasado tiempo tomando el sol. Según Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica, «cuando la piel se expone a calor y contaminación, aumenta el estrés oxidativo. Ese entorno puede favorecer que el melanocito trabaje de forma más desordenada y que las manchas se intensifiquen».

No todas las manchas en la cara son iguales

Uno de los errores más habituales es pensar que todas las manchas tienen el mismo origen. Sin embargo, un léntigo solar, un melasma o una hiperpigmentación que aparece después de un granito responden a causas distintas y, por tanto, no pueden tratarse de la misma manera.

Como explica la Dra. Beatriz Beltrán, especialista en medicina estética y fundadora de la clínica que lleva su nombre, «no es lo mismo un léntigo solar que un melasma, una mancha postinflamatoria o un tono irregular por daño solar acumulado. Si no hacemos un buen diagnóstico, podemos irritar la piel y empeorar la pigmentación».

Los léntigos están relacionados principalmente con el daño solar acumulado y suelen responder bien a determinados tratamientos cuando existe un diagnóstico adecuado. El melasma, en cambio, tiene un importante componente hormonal y suele reactivarse con el sol, el calor e incluso la luz visible.

La doctora Iratxe Díaz, médico estético y colaboradora de Hydrafacial, explica que ambos procesos se comportan de forma diferente: «Los léntigos no aumentan su color durante el verano, pero el melasma sí lo hace, es como si se encendiera». Respecto a su tratamiento, Serrano asegura que “nunca debemos hablar de eliminación de manchas, sino de ‘controlar’. Los léntigos son unas manchas de pequeño tamaño generalmente muy relacionados con la exposición solar, que mejoran fácilmente con tratamientos como la crioterapia tradicional y el láser. De hecho, cuando realizamos un fotorejuvenecimiento, combinamos distintos tipos de láser para mejorar la calidad de la piel. En el caso de los léntigos nos encanta combinar el láser Q Switched con la luz pulsada intensa (IPL). Por su parte, el melasma, asociado a las hormonas femeninas, preferimos tratarlo con tratamientos despigmentantes tópicos y solo en ocasiones recurrimos al láser. Y en ambos caos, funciona muy bien el  tratamiento Hydrafacial Britenol”, asegura la médico estético.

A este grupo hay que añadir la hiperpigmentación postinflamatoria, que puede aparecer tras un brote de acné, una picadura, una depilación agresiva o cualquier proceso que irrite la piel. En personas con predisposición, esa inflamación puede dejar una marca que tarda meses en desaparecer.

Cómo reducir el riesgo de nuevas manchas

No siempre es posible evitar por completo las manchas, especialmente cuando existe una predisposición genética u hormonal. Sin embargo, algunos hábitos pueden ayudar a reducir el riesgo de que aparezcan o de que las ya existentes se intensifiquen durante el verano.

Además de utilizar correctamente el protector solar y reaplicarlo cuando sea necesario, los expertos recomiendan incorporar antioxidantes en la rutina si un profesional lo considera adecuado, evitar las exfoliaciones excesivas durante los meses de mayor radiación, no manipular granitos o pequeñas lesiones y mantener la piel bien hidratada. Cuando las manchas cambian de aspecto, reaparecen con frecuencia o generan dudas, lo más recomendable es consultar con un dermatólogo o un médico estético antes de iniciar cualquier tratamiento.

En definitiva, el protector solar sigue siendo la herramienta más importante para prevenir las manchas en la cara, pero no puede hacerlo todo por sí solo. El calor, la inflamación, las hormonas o una rutina inadecuada también influyen en la pigmentación de la piel.

Como recuerda la Dra. Beatriz Beltrán, «no tratamos manchas, tratamos pieles con manchas. La clave está en saber qué pigmento tenemos delante, qué lo activa y qué piel lo sostiene. Solo así podemos diseñar un protocolo seguro, eficaz y natural».

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