¿Qué principios activos necesita tu piel? La guía para elegirlos según tu tipo de piel

principios activos según el tipo de piel

Escoger los principios activos según el tipo de piel de cada persona es uno de los grandes criterios a la hora de elegir un cosmético. Ácido hialurónico, niacinamida, retinol, vitamina C, ceramidas… La lista no deja de crecer y no siempre resulta sencillo saber qué ingrediente incorporar a la rutina. Porque, por muy popular que sea un activo, eso no significa que todas las pieles lo necesiten ni que debamos utilizarlos todos a la vez.

Como explica la dermatóloga Ana Rita Rodrigues Barata en el blog de Quirónsalud, los principios activos son sustancias responsables de acciones específicas sobre la piel y su elección depende del tipo de piel, de los objetivos que queramos conseguir y del resto de ingredientes presentes en la fórmula. Un punto importante: tanto una piel seca como una grasa pueden estar deshidratadas y necesitar hidratación, aunque sus características sean diferentes.

Entonces, ¿qué activos deberíamos buscar? Estas son algunas pistas para aprender a interpretar las etiquetas y escoger los ingredientes que mejor responden a las necesidades de nuestra piel.

Piel seca: hidratar, nutrir y reforzar la barrera

La piel seca presenta una menor producción de lípidos, lo que dificulta su capacidad para retener la humedad. Por eso suele agradecer ingredientes que ayuden tanto a aportar y conservar agua como a reforzar la barrera cutánea.

Desde Farmacia Sandra Vidal destacan las ceramidas, los aceites y las mantecas entre los ingredientes interesantes para este tipo de piel. También señalan el ácido hialurónico, por su capacidad para aumentar el contenido de humedad, y el escualano, que contribuye a reducir la evaporación de agua.

Quirónsalud incide en la importancia de combinar la hidratación con el cuidado de la barrera cutánea. Junto al ácido hialurónico, menciona ingredientes como las ceramidas y la glicerina. De hecho, si utilizamos un sérum acuoso con ácido hialurónico, puede resultar interesante completar la rutina con un producto que ayude a mantener esa hidratación.

La centella asiática es otro ingrediente que encontramos habitualmente en cosméticos orientados al confort y cuidado de la piel. Según la firma cosmética Armonía Cosmética Natural la incluye, junto con un complejo prebiótico, betaína, aceites vegetales y aloe vera, en una fórmula destinada a pieles sensibles, secas, deshidratadas y reactivas.

Piel grasa: regular el sebo sin caer en el error de resecar

Si tienes la piel grasa, quizá alguna vez hayas buscado esa sensación de limpieza extrema que deja el rostro prácticamente tirante. Sin embargo, intentar eliminar todo rastro de grasa puede resultar contraproducente. La hidratación también es necesaria en este tipo de piel.

Entre los activos que pueden resultar interesantes está el ácido salicílico, un BHA que ayuda a limpiar los poros y regular el sebo. El ácido glicólico, por su acción exfoliante y renovadora, es otro de los ingredientes señalados por Farmacia Sandra Vidal para las pieles grasas.

También merece atención la niacinamida. Quirónsalud destaca su efecto seborregulador y su capacidad para fortalecer la barrera hidrolipídica, mientras que el ácido azelaico puede ser interesante cuando, además del exceso de sebo, existe tendencia al enrojecimiento o a las imperfecciones.

En cualquier caso, tener la piel grasa no significa necesariamente tener acné. Si existen brotes persistentes o inflamatorios, el tratamiento debería valorarse con un dermatólogo en lugar de intentar solucionarlo acumulando cosméticos con activos cada vez más potentes.

Piel sensible: menos ingredientes y más atención a la barrera

Cuando una piel reacciona fácilmente, presenta sensación de tirantez o se irrita con determinados cosméticos, el objetivo de la rutina debería centrarse en mantener su confort y cuidar la función barrera, evitando sobrecargarla.

La niacinamida puede ser una buena aliada por su papel en el fortalecimiento de la barrera cutánea. Farmacia Sandra Vidal señala también la centella asiática, por sus propiedades calmantes, y el pantenol, por sus propiedades hidratantes y emolientes.

Precisamente, la centella asiática es uno de los ingredientes protagonistas de la propuesta de Armonía Cosmética Natural para pieles sensibles y reactivas. Su formulación la combina con ingredientes como betaína, aloe vera, manzanilla y diferentes aceites vegetales.

En este tipo de pieles, tan importante como saber qué incorporar es evitar introducir demasiadas novedades simultáneamente. Si aparece una reacción, será mucho más difícil identificar qué producto o ingrediente la ha provocado.

Piel madura: retinoides, antioxidantes e hidratación

Con el paso del tiempo, las necesidades de la piel cambian y suelen cobrar protagonismo objetivos como mejorar la firmeza, la textura, la luminosidad o la apariencia de líneas y arrugas. Aquí entran en escena algunos de los activos cosméticos más conocidos.

El retinol es uno de los ingredientes de referencia. Quirónsalud señala su capacidad para estimular la formación de colágeno y elastina, mejorar la firmeza y unificar la textura. Eso sí, su introducción debe ser progresiva porque puede provocar irritación y requiere un periodo de adaptación.

La vitamina C es otra gran protagonista por su acción antioxidante y su capacidad para ayudar a unificar el tono. También podemos encontrar péptidos, coenzima Q10 y ácido hialurónico en fórmulas dirigidas a las necesidades asociadas al envejecimiento cutáneo.

Los responsables de Armonía confirman esta combinación de objetivos y la utilizan en varias de sus formulaciones, con ingredientes como retinal, vitamina C, escualano, ácido hialurónico o coenzima Q10.

¿Y el bakuchiol? Se presenta frecuentemente como alternativa vegetal al retinol. Desde Farmacia Sandra Vidal señalan que posee propiedades de interés, pero también reconocen que todavía existe una diferencia importante en cuanto a la evidencia científica disponible respecto al retinol.

Tu piel no siempre cabe en una sola categoría

Aquí está una de las claves para acertar con los principios activos: tipo de piel y necesidad cutánea no son exactamente lo mismo. Podemos tener una piel grasa y deshidratada, una piel madura y sensible o una piel seca preocupada por las manchas.

Por eso, más que coleccionar ingredientes de moda, conviene preguntarse qué queremos tratar. Quirónsalud advierte, además, de que aplicar demasiados principios activos simultáneamente puede resultar más perjudicial que beneficioso y recomienda introducirlos de forma progresiva para comprobar cómo responde la piel.

También hay que prestar atención a la época del año y, por supuesto, a la protección solar. Algunos activos, especialmente los retinoides y determinados ácidos, requieren precauciones específicas y una fotoprotección adecuada. Ante problemas cutáneos persistentes o si queremos incorporar ingredientes potencialmente irritantes a una piel especialmente sensible, el consejo dermatológico siempre será la opción más segura.

Al final, conocer nuestra piel es tan importante como conocer el nombre que aparece en la etiqueta. Porque el mejor principio activo no es necesariamente el que está de moda, sino aquel que responde a una necesidad real y que nuestra piel tolera correctamente.

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