Día Mundial de las Pestañas: cómo cuidar y realzar tus pestañas sin dañarlas

Sí, si te lo estás preguntando, tienes razón. Todo lo que nos rodea tiene un día mundial y mañana, 19 de febrero, se celebra el Día Mundial de las Pestañas, una fecha que puede parecer anecdótica, pero que invita a detenerte en algo que forma parte esencial de tu expresión. Las pestañas no solo enmarcan la mirada: cumplen una función protectora y, cuando están sanas, también aportan densidad y definición sin necesidad de exceso de maquillaje.

Hablar de cuidado de las pestañas no es hablar únicamente de estética. Es hablar de estructura, de ciclo de crecimiento y de hábitos que pueden fortalecerlas… o debilitarlas sin que lo notes.

Las pestañas, como el cabello, siguen un ciclo natural de crecimiento, reposo y caída. Su función principal es proteger el ojo de partículas, polvo y sudor. Cuidarlas implica respetar esa función y evitar prácticas que comprometan su base: el folículo.

Entender su fragilidad

A diferencia del cabello del cuero cabelludo, las pestañas son más cortas, finas y tienen un ciclo de crecimiento más breve. La fricción constante, el uso de productos inadecuados o la retirada agresiva del maquillaje pueden favorecer su rotura o el debilitamiento.

El cuidado de las pestañas no se resume en alargarlas o intensificarlas. Empieza en el respeto a su ciclo natural y en decisiones cotidianas que preservan su fortaleza.

En el Día Mundial de las Pestañas, la celebración no está en el exceso, sino en entender que una pestaña sana –natural o realzada– es siempre la mejor base para cualquier técnica estética.

Cómo desmaquillar las pestañas sin debilitarlas

Uno de los gestos más importantes es cómo retiras la máscara de pestañas. Frotar con insistencia o utilizar fórmulas demasiado agresivas puede afectar al tallo y a la raíz. La limpieza debe ser suave y paciente, especialmente si utilizas productos waterproof.

El desmaquillado es el gesto que más influye en la salud de tus pestañas. Si utilizas máscara –especialmente fórmulas resistentes al agua– conviene adaptar la técnica para evitar roturas innecesarias.

Nutrir sin sobrecargar y otros hábitos que marcan la diferencia

El mercado ofrece múltiples opciones: sérums, acondicionadores y tratamientos fortalecedores. La clave está en elegir fórmulas adecuadas y aplicarlas con constancia, no en acumular productos, pero también existen pequeños hábitos que hacen que tus pestañas tengan un aspecto más sano:

Técnicas estéticas: cuándo y cómo

Extensiones, lifting o laminado pueden realzar la mirada, pero requieren una ejecución profesional y un mantenimiento adecuado. Cuando estas técnicas se realizan sin control o se repiten sin descanso, pueden afectar a la pestaña natural.

Si optas por extensiones, es importante respetar los tiempos de mantenimiento y no arrancarlas nunca en casa. En el caso del lifting o laminado, conviene espaciar las sesiones y asegurarte de que los productos utilizados son específicos para uso ocular.

El objetivo no debería ser sustituir la pestaña natural, sino acompañarla.

Productos que cuidan de tus pestañas

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