Cada verano reaparece la misma escena: cabello áspero, puntas resecas, encrespamiento y una sensación de falta de brillo que parece inevitable después de varios días de playa o piscina. Sabemos que la piel necesita protección frente al sol, pero ¿ocurre lo mismo con el cabello? Y, sobre todo, ¿tiene sentido aplicarse una mascarilla capilar antes de salir de casa?
Aunque pueda parecer un truco viral de redes sociales, cada vez más expertos coinciden en que crear una barrera protectora sobre la fibra capilar antes de exponerse al sol, al cloro o al agua salada puede ayudar a reducir los daños propios del verano. Eso sí, no cualquier producto ni cualquier cabello necesitan el mismo cuidado.
El verano también pasa factura al cabello
La radiación ultravioleta, las altas temperaturas, el viento, la sal y el cloro actúan sobre la fibra capilar favoreciendo la pérdida de agua y de lípidos. Como consecuencia, el cabello puede volverse más seco, quebradizo y difícil de peinar, especialmente si ya estaba sensibilizado por coloraciones, decoloraciones o el uso frecuente de herramientas térmicas.
Por eso, igual que protegemos la piel antes de exponernos al sol, los especialistas recuerdan que el cabello también merece cierta atención durante los meses estivales.
La dermatóloga Leire Barrutia, de Dermisphere Clínica Dermatológica, resume esta idea con una recomendación muy sencilla: «Lo primero, protégelo bien del sol. No solo tenemos que proteger la piel, sino también nuestro cabello y cuero cabelludo».
Además de utilizar sombreros o gorras cuando sea posible, la especialista recomienda recurrir a productos específicos con protección frente a la radiación solar para minimizar el deterioro de la fibra capilar.
¿Por qué algunas personas se aplican una mascarilla antes de ir a la playa?
La idea puede resultar sorprendente, pero tiene una explicación cosmética bastante lógica. Algunos profesionales recomiendan aplicar una mascarilla nutritiva sobre el cabello seco antes de pasar varias horas en la playa o la piscina, especialmente cuando la melena está muy castigada.
Es el consejo de Caroline Greyl, presidenta de Leonor Greyl, quien explica que «en el caso de los cabellos más fragilizados, las mascarillas se pueden aplicar sobre el cabello seco. El resultado es una melena excepcionalmente suave y nutrida».
El objetivo no es que el cabello «se hidrate» mientras recibe el sol, sino crear una película protectora que recubra parcialmente la fibra capilar y limite la deshidratación provocada por la radiación UV, el agua salada o el cloro. Tras la jornada de playa o piscina, el producto se elimina durante el lavado habitual.
No es una solución universal
Que la mascarilla pueda ser una buena opción no significa que sea adecuada para todo el mundo. En cabellos muy finos o con tendencia grasa, una fórmula demasiado rica puede aportar un peso innecesario o dejar sensación de apelmazamiento.
En estos casos, existen alternativas más ligeras, como los protectores solares específicos para el cabello, los acondicionadores sin aclarado o determinados aceites capilares formulados para proteger la fibra durante la exposición solar.
El estilista Juan Leal, director de Educación de Pierino Cosmetics, lo resume con una comparación muy gráfica: «Si protegemos el rostro del sol, también deberíamos proteger el cabello».
Más allá del producto elegido, el especialista insiste en que la protección debe ser preventiva y formar parte de la rutina antes de exponerse al sol.
Después del baño, el cuidado continúa
Los expertos también coinciden en que gran parte de la protección se juega una vez termina el baño. Aclarar el cabello con agua dulce ayuda a eliminar restos de sal y cloro que continúan actuando sobre la fibra incluso después de salir del agua.
Leire Barrutia recuerda, además, otro gesto que suele pasar desapercibido: «Cuando tengas el pelo mojado en la playa o en la piscina evita recogerlo y, sobre todo, evita llevarlo recogido durante tiempo prolongado y con peinados muy tirantes», ya que el cabello húmedo es más vulnerable a la rotura.
Después del lavado, una mascarilla reparadora o un tratamiento hidratante pueden ayudar a devolver suavidad y elasticidad al cabello, especialmente si se trata de una melena seca, rizada, teñida o decolorada.
¿Entonces merece la pena?
La respuesta depende del estado del cabello. Para una melena sana, un protector capilar específico puede ser suficiente. Sin embargo, en cabellos muy secos, porosos o dañados, aplicar una mascarilla antes de ir a la playa o la piscina puede convertirse en un aliado para reducir la deshidratación y proteger la fibra capilar durante la exposición.
En cualquier caso, los especialistas coinciden en que ningún producto sustituye a una rutina completa de cuidado: proteger el cabello del sol, aclararlo después de cada baño y mantener una hidratación adecuada siguen siendo las claves para que la melena llegue al final del verano con el menor daño posible.
Selección de mascarillas a tener en cuenta
- Masque à l´Orchidée, de Leonor Greyl. Diseñada específicamente para pelo seco, grueso o rizado. Con un 98% de ingredientes naturales, suaviza, repara y domestica el cabello gracias a sus propiedades hidratantes y reparadoras, aportando brillo y manejabilidad. También facilita el peinado y suaviza los rizos. Su precio: 55,50€/200ml.
- Mascarilla Reparación Extrema, de René Furterer. Tratamiento con queratina vegetal ultra concentrado, que repara intensamente el cabello fino y quebradizo sin apelmazarlo, desenredándolo al momento: el pelo queda suave, ligero y fácil de peinar. Su precio: 49,90€/200ml.
- Leave-In Hair Mask & Conditioner, de Revitalash. Esta fórmula 5 en 1 es un bálsamo restaurador que aporta hidratación profunda, fuerza, suavidad y un brillo espejo inmediato. Su eficacia reside en una selección de ingredientes de alta calidad como los aceites de tamanu, coco, aguacate y moringa, que, junto al ácido hialurónico hidrolizado, sellan la hidratación y actúan como un potente escudo térmico contra el calor hasta los 232°C. Su precio: 45€/90ml.
- Fructis Hair Food Banana, de Garnier. Su fórmula, enriquecida con ingredientes de origen natural, está diseñada para aportar nutrición intensa sin apelmazar el cabello, dejándolo visiblemente más suave, flexible y fácil de peinar desde la primera aplicación. Puede utilizarse como acondicionador para desenredar, como mascarilla para un tratamiento más profundo o como crema sin aclarado para nutrir el cabello a lo largo del día. Su precio: 5,95€/400ml.
- Mascarilla Capilar Hidratante 3 en 1 Monoi de Yves Rocher. El cabello queda instantáneamente suave, brillante y deliciosamente perfumado con la fragancia adictiva e icónica de Monoï. Su fórmula está enriquecida con Monoï de Tahití puro con Denominación de Origen Certificada. Su precio: 9,90€/250ml.
