Las varices son mucho más que una cuestión estética. Pueden ser una manifestación de la enfermedad venosa crónica y acompañarse de síntomas como pesadez, dolor o hinchazón en las piernas. Ahora, las opciones para abordarlas se amplían con un nuevo tratamiento no invasivo de las varices: Sonovein, una tecnología que llegará a Barcelona en octubre y utiliza ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU) para actuar sobre las venas afectadas desde el exterior de la piel, sin incisiones ni necesidad de introducir un catéter en su interior.
El sistema se incorporará a Vascudex, el Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Universitari Dexeus, dirigido por los doctores Sergi Bellmunt e Iván Constenla. Según la información presentada con motivo de su llegada a Barcelona, será uno de los tres equipos SONOVEIN disponibles en España.
Las varices no son solo una cuestión estética
La enfermedad venosa crónica es una patología frecuente que engloba diferentes alteraciones del sistema venoso. Las varices son una de sus manifestaciones visibles, pero también pueden aparecer pesadez, dolor, edema y cambios cutáneos y, en los casos más avanzados, úlceras venosas.
De hecho, el estudio epidemiológico español DETECT-IVC encontró una prevalencia de enfermedad venosa crónica del 48,5% entre los pacientes atendidos en Atención Primaria incluidos en la investigación, con mayor frecuencia entre las mujeres y un incremento de la prevalencia y gravedad con la edad.
Por eso, antes de decidir cómo tratar unas varices, es necesaria una valoración médica que permita conocer el estado de la circulación venosa y determinar cuál es la opción adecuada para cada paciente.
¿Cómo se puede tratar una vena desde fuera de la piel?
Esta es precisamente la principal particularidad de Sonovein. Desarrollado por la compañía francesa Theraclion, el sistema utiliza ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU) para concentrar energía térmica sobre un punto concreto de la vena que se quiere tratar.
El equipo combina en un mismo procedimiento la ecografía, que permite al especialista visualizar la vena en tiempo real, y los ultrasonidos focalizados utilizados para tratarla. De esta manera, la energía se aplica desde el exterior del cuerpo y provoca un efecto térmico destinado a cerrar la vena afectada, sin necesidad de introducir en ella fibras o catéteres.
El procedimiento se realiza de forma ambulatoria y, según la información facilitada durante la presentación, suele requerir una única sesión de entre 20 y 60 minutos, aunque la duración dependerá de las características del caso.
No invasivo no significa indicado para todo el mundo
La posibilidad de actuar sobre la vena sin realizar incisiones ni introducir un dispositivo terapéutico en su interior es uno de los aspectos más interesantes de la tecnología. Pero eso no significa que vaya a sustituir a las demás técnicas disponibles para tratar las varices.
«Para nosotros, la tecnología debe estar siempre al servicio del paciente. La incorporación de HIFU nos permite ofrecer alternativas terapéuticas menos invasivas y ampliar el abanico de opciones eficaces para aquellos pacientes en los que esta técnica esté indicada», explicó durante la presentación el doctor Sergi Bellmunt, vicepresidente de la SEACVE (Sociedad Española de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular) y uno de los responsables de Vascudex.
La última parte es importante: no todas las varices ni todos los pacientes son candidatos al tratamiento con HIFU.
En la misma línea, el doctor Iván Constenla insistió en que «nuestro compromiso es valorar cada caso de forma personalizada y contar con las herramientas necesarias para ofrecer el tratamiento más adecuado a cada paciente».
¿Qué dice la investigación sobre HIFU y las varices?
Para ir más allá de la información facilitada durante la presentación, Belleza activa ha consultado de forma independiente la evidencia científica publicada sobre el tratamiento de la insuficiencia venosa mediante HIFU.
Uno de los estudios más amplios disponibles fue publicado en 2025 en la revista científica Phlebology. Se trata de un estudio observacional realizado en España que analizó 102 pacientes y 164 venas tratadas con Sonovein. A los doce meses, las tasas de oclusión se situaron entre el 85% y el 90%, dependiendo del tipo de vena tratada, y los investigadores observaron también una mejoría clínica significativa. No se registraron acontecimientos adversos mayores en esta serie.
Pero hay que interpretar estos datos con prudencia. El trabajo fue un estudio observacional retrospectivo con recogida prospectiva de datos, realizado en un único centro y con 102 pacientes. Sus propios autores concluyen que, aunque los primeros resultados muestran eficacia y seguridad, son necesarios más estudios para disponer de evidencia más sólida.
Por tanto, estamos ante una tecnología que cuenta ya con resultados clínicos publicados y que abre una posibilidad especialmente interesante por su carácter extracorpóreo, pero cuya evidencia sigue desarrollándose.
¿No deja cicatrices y permite volver inmediatamente a la vida normal?
Al no requerir una incisión ni un acceso endovenoso para introducir el dispositivo que realiza el tratamiento, Sonovein evita las heridas asociadas a esas vías de acceso. Según la información proporcionada en la presentación, la mayoría de los pacientes puede retomar rápidamente sus actividades cotidianas.
Sin embargo, «no invasivo» no debe confundirse con «sin molestias» o «sin posibles efectos adversos». Como ocurre con cualquier procedimiento médico, deben explicarse al paciente sus beneficios, limitaciones y posibles riesgos antes de decidir el tratamiento.
Y también conviene huir de comparaciones demasiado generales con los tratamientos «tradicionales». Actualmente existen diferentes alternativas para abordar la insuficiencia venosa, desde técnicas endovenosas térmicas o no térmicas hasta escleroterapia o cirugía, y la elección depende, entre otros factores, de la anatomía venosa, el tipo de insuficiencia y las características del paciente.
Una nueva opción, no una solución universal
Esa es probablemente la perspectiva más interesante de la llegada de SONOVEIN a Barcelona. La novedad no consiste en haber encontrado un tratamiento universal para las varices, sino en poder tratar determinados casos desde fuera del cuerpo, mediante ultrasonidos focalizados y bajo control ecográfico.
A partir de octubre, Vascudex incorporará esta posibilidad a su cartera terapéutica. Serán los especialistas quienes, después de estudiar cada caso, determinen qué pacientes pueden beneficiarse de ella.
Porque aunque las varices sean visibles en la superficie, para tratarlas correctamente primero hay que entender qué está ocurriendo debajo de la piel.
