Hablar de maquillaje y menopausia es hablar de una piel que cambia y de una mirada que también evoluciona. Durante esta etapa, el rostro puede volverse más seco, sensible y con menos luminosidad, y eso hace que algunos productos que antes funcionaban de manera automática dejen de hacerlo. No es un problema: es una señal de que toca ajustar la rutina.
Lejos de complicarse, el maquillaje puede convertirse en un aliado para acompañar a la piel en este momento. No se trata de cubrir más, sino de elegir mejor y aplicar con más intención, entendiendo qué necesita ahora el rostro y qué le sienta realmente bien. Compartimos contigo los consejos que nos ofrecen los expertos del salon Ma Belle.
Una piel diferente pide un maquillaje diferente
Uno de los errores más comunes al abordar el maquillaje y la menopausia es mantener exactamente las mismas fórmulas de siempre. Bases muy cubrientes, texturas densas o acabados excesivamente mates pueden marcar líneas y endurecer los rasgos, justo lo contrario de lo que buscamos.
En esta etapa, la piel agradece productos más ligeros, con ingredientes hidratantes y acabados naturales. Bases fluidas, correctores cremosos y fórmulas que se funden con la piel ayudan a unificar el tono sin apagarlo ni restarle frescura.
1. Bases ligeras que devuelven la luz
Con la menopausia, la piel pierde colágeno y tiende a resecarse, por lo que las bases mates y densas dejan de jugar a favor. Marcan líneas, apagan el rostro y restan frescura. En su lugar, funcionan mejor las fórmulas ligeras, hidratantes y con acabado luminoso, que unifican el tono sin “pesar”. Si además incorporan activos tratantes —como ácido hialurónico, péptidos o antioxidantes—, el maquillaje deja de ser solo estético y se convierte en un gesto más de cuidado diario.
2. Correctores que acompañan, no que cuartean
El corrector ya no está para cubrirlo todo. Ahora se usa con precisión, solo donde hace falta: ojeras, pequeñas manchas o comisuras. Cuanto más fluida sea la textura y más fácil de difuminar, mejor se integrará en la piel. Tan importante como la fórmula es el tono: ni demasiado claro ni excesivamente amarillo.
Aplicarlo con esponjita húmeda o con un pincel suave ayuda a que el resultado sea natural y sin acumulaciones.
3. Colorete en crema para un efecto buena cara inmediato
El colorete vuelve a ocupar un lugar protagonista, y durante la menopausia se convierte en un gran aliado. Los formatos en crema o gel aportan frescura, movimiento y un acabado mucho más natural que los polvos.
Aplicado en la parte alta del pómulo, con los dedos o con una brocha de fibra dúo, levanta el rostro al instante y devuelve ese rubor saludable que a veces se pierde con los cambios hormonales.
4. Cejas que equilibran y suavizan la expresión
Con el paso del tiempo, las cejas tienden a perder densidad y definición. Rellenarlas ligeramente con un lápiz fino o una sombra en polvo puede cambiar por completo la expresión del rostro.
Peinarlas después con un gel fijador ayuda a ordenarlas y a darles presencia sin rigidez. Una ceja bien trabajada enmarca la mirada y suaviza los rasgos de forma natural, sin artificios.
5. Labios con color, confort y movimiento
Los labiales muy oscuros o excesivamente mates pueden endurecer los rasgos. En cambio, las fórmulas hidratantes con color aportan luz, frescura y una expresión más relajada.
Tonos como el rosa empolvado, el coral, el cereza o el fresa funcionan especialmente bien. Un truco sencillo: perfilar ligeramente el contorno para definir los labios sin que el resultado se vea rígido.
6. Iluminador bien colocado (y sin excesos)
El iluminador no está para brillar, sino para devolver luz. Durante la menopausia, conviene huir de las partículas gruesas o el efecto purpurina y apostar por fórmulas líquidas o en stick, con acabado satinado.
Aplicado solo en puntos estratégicos —hueso del pómulo, lagrimal o arco de Cupido— aporta frescura y dimensión sin sobrecargar el maquillaje.
7. Polvos, los justos y necesarios
No es que los polvos estén prohibidos, pero sí conviene utilizarlos con moderación. Lo ideal es aplicarlos únicamente en la zona T, con una brocha grande y sin arrastrar el producto.
Mejor optar por polvos ultrafinos que matifiquen sin acartonar, para mantener el equilibrio entre controlar los brillos y conservar la luminosidad natural de la piel.
Nuestros productos favoritos…
- Luminous Silk Foundation, de Armani. La base de maquillaje de acabado natural luminoso característico y su textura sedosa, se renueva para infundir en la piel una nueva dimensión de luminosidad aún mayor gracias a los nuevos ingredientes para el cuidado de la piel. Incluye una cuidada mezcla de ingredientes para el cuidado de la piel, que incluye niacinamida para mejorar la textura de piel y glicerina ofreciendo 24 horas de hidratación. Su precio: 62€/30ml.
- Long Lasting Infinity Blush, de Camaleon Cosmetics. Colorete en crema formulado con pigmentos que reaccionan a la humedad e hidratación de la piel, desarrollando un color exclusivo para cada persona, fijándolo a las mejillas y garantizando su duración durante todo el día. Están formulados en textura crema, para una aplicación fácil y un rostro jugoso de inmediato. Su precio: 8,95€.
- Infalible Faux Brow de L’Oréal Paris. Innovador lápiz rellenador de cejas que dura hasta dos días y proporciona unas cejas visiblemente más pobladas que resisten el paso del tiempo y se mantienen tan naturales que nadie notará que no son reales. Su fórmula de tinta ultrafina se combina con un innovador aplicador de doble punta para lograr una gran precisión. Su precio: 12,99€.
- Dior Addict Lip Glow Oil, de Dior. Reinvención de la fórmula de tratamiento, infusionada con aceite de cereza para aportar a los labios hidratación durante 24 horas y suavidad durante 8 horas. Conservando su icónica tecnología que reacciona al pH de la piel para revelar un color personalizado con brillo espejo, Lip Glow Oil presenta 2 nuevos acabados, además del icónico Juicy, disponibles en 16 tonos ultrabrillantes con aspecto azucarado. Su precio: 45€.
- Blush Glow Highlighter, de Elizabeth Arden. Este iluminador en polvo presenta una textura sedosa que proporciona un brillo modulable de larga duración, adecuado para todos los tonos de piel. Se puede aplicar en seco o en húmedo, utilizando brocha, esponja o los dedos. Su mezcla de varios tonos permite un acabado personalizado. Al combinarlo con un bálsamo de 8 horas, se transforma en un colorete en crema, ofreciendo múltiples opciones para resaltar los rasgos del rostro. Su precio: 42€.
