Cada año, el Día Mundial del Melanoma sirve para recordar la importancia de cuidar la piel y detectar posibles lesiones de forma precoz. Sin embargo, el mensaje actual va más allá de evitar el sol y aplicar protector solar. Según explica la periodista científica Eva Rodríguez, de la agencia SINC, la prevención del cáncer de piel está entrando en una nueva etapa marcada por la detección temprana, los avances terapéuticos y la incorporación de herramientas de inteligencia artificial.
Los especialistas señalan que el melanoma es uno de los tumores en los que el diagnóstico precoz tiene un mayor impacto sobre el pronóstico. De hecho, cerca del 80 % de los casos ya se detectan en fases iniciales o incluso in situ, lo que ha contribuido a mejorar significativamente las perspectivas de los pacientes.
Al mismo tiempo, los datos muestran que los cánceres de piel continúan aumentando en España. Un estudio realizado en el Hospital Universitario Central de Asturias constató un crecimiento sostenido de los principales tumores cutáneos durante la última década, con un incremento especialmente destacado del melanoma. Los investigadores atribuyen esta tendencia, entre otros factores, a la exposición acumulada a la radiación ultravioleta y al envejecimiento de la población.
La fotoprotección sigue siendo fundamental
Los dermatólogos insisten en que la fotoprotección continúa siendo la principal herramienta de prevención. El uso diario de protectores solares cuenta con evidencia científica sólida y se asocia a una reducción del riesgo de melanoma cuando se mantiene de forma regular.
No obstante, la protección solar actual va más allá del simple SPF. Los expertos recuerdan que también es importante protegerse frente a la radiación UVA, aplicar la cantidad adecuada de producto y reaplicarlo cuando sea necesario. Además, las nuevas formulaciones incorporan ingredientes complementarios, como antioxidantes o sustancias que ayudan a reforzar los mecanismos naturales de reparación celular, aunque sin sustituir nunca al fotoprotector.
Tecnología al servicio de la detección precoz
Otra de las grandes novedades es el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial capaces de analizar lesiones cutáneas a partir de imágenes y datos clínicos del paciente. Algunos modelos experimentales han demostrado una elevada capacidad para distinguir lesiones benignas de lesiones potencialmente malignas, con el objetivo de agilizar el cribado y optimizar la atención dermatológica.
Los especialistas subrayan, sin embargo, que estas herramientas no sustituyen al dermatólogo. Su función es servir de apoyo para priorizar casos sospechosos, reducir retrasos diagnósticos y mejorar la toma de decisiones clínicas.
Más prevención y menos alarmismo frente al cáncer de piel
Los expertos también piden prudencia ante los mensajes alarmistas sobre los protectores solares. Recuerdan que las agencias reguladoras continúan evaluando su seguridad y que existen diferentes opciones de filtros para adaptarse a las necesidades de cada persona.
El consenso científico sigue siendo claro: la combinación de fotoprotección, hábitos responsables de exposición solar y revisiones dermatológicas cuando aparecen cambios en lunares o lesiones sospechosas continúa siendo la estrategia más eficaz para reducir el impacto del cáncer de piel.
Fuente: Eva Rodríguez (Agencia SINC).
