El corte mariposa lleva varias temporadas consolidándose como uno de los estilos más solicitados en las peluquerías. También conocido como butterfly cut, combina capas largas, movimiento y un flequillo abierto que enmarca el rostro, consiguiendo una melena con volumen sin renunciar al largo.
Su éxito no responde únicamente a una cuestión estética. La posibilidad de adaptar las capas a diferentes longitudes, texturas y formas de la cara ha convertido este corte en una opción muy versátil. Aunque existen distintas interpretaciones, los profesionales coinciden en que la clave está en personalizar el diseño para cada cabello y evitar un capeado excesivo que reste equilibrio al conjunto.
¿Qué caracteriza al corte mariposa?
A diferencia de otros cortes a capas más marcados, el corte mariposa busca crear movimiento manteniendo una sensación de melena larga. Para conseguirlo, las capas superiores aportan volumen alrededor del rostro mientras que la parte inferior conserva longitud y densidad.
Según explica Álex Sestelo, del Salón Álex Sestelo, el objetivo es precisamente aportar ligereza y movimiento sin que la clienta tenga la sensación de haber perdido demasiado cabello. Esta estructura permite que el peinado resulte dinámico y que el volumen se concentre en la parte superior de la melena.
Pedro Moreno, estilista capilar y Education Manager de Jean Louis David, considera que esta tendencia seguirá teniendo protagonismo durante los próximos meses. «Si hay algo que va a marcar 2026 es la media melena con flequillo mariposa, sobre todo cuando el cabello tiene una ligera onda natural», afirma. Para el experto, una de las versiones más favorecedoras es la que alcanza la clavícula y se acompaña de un flequillo abierto. «No hablamos de una melena larga clásica, sino de una media melena con intención, moderna, fresca y muy femenina«, señala.
Un corte que se adapta a distintas melenas
Una de las razones de su popularidad es que admite múltiples interpretaciones. Aunque inicialmente se asoció a las melenas largas, hoy también existen versiones midi e incluso más cortas.
María Baras, directora artística de Cheska, ha popularizado el denominado bob mariposa, una adaptación que mantiene el movimiento característico del butterfly cut en longitudes por encima de la clavícula. El resultado es una melena con volumen y ligereza, pero con un acabado más estructurado.
Por su parte, Miguel Bling, director creativo de You Glow Salon, destaca que el corte mariposa continúa siendo uno de los más demandados en los salones españoles. En su opinión, buena parte de su éxito reside en las capas que rodean el rostro, ya que crean un efecto de contouring capilar que suaviza las facciones y aporta luminosidad.
Pedro Moreno coincide en que el flequillo desempeña un papel fundamental dentro del conjunto. «El flequillo mariposa es el verdadero protagonista. Es versátil, se adapta, se integra con las capas y da una sensación inmediata de actualización«, explica.
¿A quién favorece el corte mariposa?
Aunque suele asociarse a cabellos largos, no existe un único perfil para este corte. Su versatilidad permite adaptarlo a distintas longitudes, densidades y formas del rostro.
La estilista Felicitas Ordás, de Felicitas Hair, lo define como un capeado largo con un desfilado alrededor de la cara que aporta una sensación de ligereza y movimiento. Además, recuerda que también puede adaptarse al cabello rizado modificando la longitud y la distribución de las capas para respetar el patrón natural del rizo.
Jorge Garay, del Salón Jorge Garay, apunta que resulta especialmente favorecedor en rostros cuadrados y redondos, ya que las capas laterales ayudan a suavizar visualmente las facciones. En estos casos, la combinación de un flequillo cortina con diferentes niveles de capeado contribuye a crear un efecto más armónico.
Pedro Moreno añade que muchas mujeres lo eligen porque permite renovar la imagen sin realizar un cambio radical. «No es un corte radical, pero sí se nota. Favorece especialmente a mujeres que quieren verse más ligeras, con más volumen y con el rostro enmarcado, pero sin renunciar a su melena«.
El error más habitual al pedir un corte mariposa
Como ocurre con cualquier corte a capas, el resultado depende en gran medida de la técnica utilizada. Pedro Moreno advierte de que uno de los errores más frecuentes consiste en crear capas demasiado cortas o agresivas. «Las capas deben ser suaves y equilibradas. Si son demasiado cortas o muy agresivas, la onda puede descontrolarse o generar encrespamiento«, explica.
El estilista añade que, cuando el peso del cabello se distribuye correctamente, las ondas adquieren movimiento de forma natural y la melena conserva un aspecto ligero y equilibrado.
En la misma línea, Dimitri Barm, de DIM Salón, recuerda que el corte debe diseñarse teniendo en cuenta la textura del cabello y la forma habitual de peinarlo. De hecho, buena parte del efecto característico del corte mariposa se consigue durante el secado, trabajando las capas con un cepillo redondo para potenciar el movimiento.
Las versiones del corte mariposa que veremos este verano
Aunque la esencia del butterfly cut permanece, este verano convivirán diferentes variantes adaptadas a cada tipo de cabello. Entre las más populares destacan la media melena a la clavícula, el corte con capas envolventes alrededor del rostro, la versión con flequillo cortina, las puntas ligeramente orientadas hacia el exterior y los acabados con mayor volumen en la parte superior de la cabeza.
Más que seguir una única fórmula, la tendencia apuesta por personalizar el corte según la textura del cabello y el estilo de cada persona. Precisamente esa capacidad de adaptación explica que, varias temporadas después de su irrupción, el corte mariposa siga ocupando un lugar destacado entre las propuestas más solicitadas en las peluquerías.
