Granada para proteger tu piel del frío

La granada es la fruta perfecta para enfrentarse al frío. Además de comerse como postre o aderezar ensaladas y platos calientes, tradicionalmente se recomendaba tomar jugo de granada durante las semanas previas a la llegada del invierno para poner en forma el sistema inmunológico y hacer frente a las enfermedades propias del frío. El jugo de la granada es rico en antioxidantes naturales que protegen al organismo de los radicales libres causantes del envejecimiento celular, y pueden ayudar a mantener unas arterias y un corazón saludables. En la piel, sus activos se utilizan para reafirmar y fortalecer la epidermis, así como para combatir las arrugas.